El comportamiento de la actividad ciclogenética
en general está determinada por la combinación de una serie de factores que
definen sus características y peculiaridades, entre ellos tenemos:
Presencia
del ENOS, en años de fuerte influencia
de eventos de este tipo la actividad se ve restringida, según Gren, el ENOS
ejerce una influencia negativa en la formación de organismos tropicales y
como ejemplo podemos citar la temporada del año 1995, la cual fue muy activa,
año en el cual el ENOS era casi imperceptible, por su parte el año 1997 fue
una temporada poco activa, año en el cual se desarrolló el evento ENOS más
fuerte del pasado siglo. Según las tendencias de los valores de la temperatura
superficial del Pacífico Ecuatorial Oriental, en la presente temporada es
provable que un episodio cálido continúe desarrollándose durante el resto
del año. Algunos de los modelos consultados indican incluso la evolución de
un evento ENOS (El Niño / Oscilación del Sur) débil a moderado. En la evaluación
de las ecuaciones de predicción de la actividad ciclónica se tuvieron en cuenta
las condiciones de evento débil. De desarrollarse un ENOS moderado o fuerte,
la circulación troposférica superior (10 12 kilómetros de altura) actuaría
entonces como un factor inhibitorio de la actividad ciclónica, que conllevaría
a una disminución de la actividad pronosticada.
La probabilidad
de afectación de los ciclones tropicales a Cuba sería menor, principalmente
de aquellos que lo hacen con intensidad de huracán, pero no se eliminaría
de forma absoluta.
Oscilación cuasi
bienal de los vientos en la baja estratósfera, cambios de este a oeste en un ciclo de dos
años, cuando son del oeste se produce un incremento de forma general en la
actividad ciclogenética y viceversa. La fase oeste de la Oscilación Cuasi
Bienal del viento estratosférico ecuatorial a alturas de 21
24 kilómetros será una condición que favorecerá a la actividad ciclónica en
esta temporada. Los valores cálidos presentados por la temperatura del mar
en gran parte de la franja tropical del Atlántico Norte durante el período
enero marzo, indican que este factor actuará de forma muy favorable.
La circulación atmosférica subtropical en el mes de abril en la tropósfera
baja (hasta 1.5 kilómetros de altura) también indica un comportamiento activo.
Estructura del campo de vientos en
200 Hpa: la presencia en este nivel de fuertes anticiclones, favorece
el desarrollo y fortalecimiento de los organismos tropicales, ya que proporciona
el mecanismo efectivo de salida.
Aparición de fuertes lluvias Saharianas: cuando durante la primavera en el suroeste africano tienen lugar fuertes lluvias,
esta humedad es arrastrada por los vientos desde el continente hasta el océano
, aportando gran concentración de humedad, la cual al llegar a las zonas más
cálidas, favorecen la actividad convectiva, dando origen a fuertes y profundas
ondas tropicales, de las cuales, con frecuencia se originan ciclones tropicales.